Los corazones de azúcar son caramelos duros con forma de corazón y sabores de fruta, en distintos colores, crujientes por fuera y blandos por dentro. Ese doble carácter es lo esencial: primero se muerde una capa crujiente de azúcar y después se llega a un centro más blando. Eso los diferencia de nuestros corazones de frutas y corazones grandes, firmes de principio a fin. Cada color corresponde a un sabor de fruta. La forma de corazón los hace muy apreciados en fiestas, bodas y en San Valentín.
