Los caramelos de roca son caramelos duros redondos con sabores de fruta y un motivo floral trabajado en toda la masa. Ese motivo no está impreso sino dentro del propio caramelo: la masa de azúcar se monta en capas y se estira, de modo que cada trozo cortado muestra el mismo dibujo. Es una de las técnicas más exigentes de la confitería tradicional y el resultado se ve al instante. Los sabores de fruta son plenos y cambian según el color.
