Los wine gums son gominolas de fruta firmes de distintos colores y formas, un clásico de la tradición dulcera británica. Pese al nombre, no contienen vino: la denominación remite a cómo debían saborearse, despacio y con atención, como una copa de vino. La goma es más firme que la de nuestras gominolas blandas, de modo que se mastica y el sabor se desarrolla poco a poco. Cada color corresponde a un sabor de fruta.
