El cuberdón es nuestra especialidad de la casa: un dulce morado con sabor a frambuesa y corazón líquido, elaborado aún de forma artesanal. Lo moldeamos en su forma original, la de una máscara, inspirada en Jean qui rit y Jean qui pleure de Ensor.
La mayor superficie de esta forma permite que nuestros cuberdones se mantengan frescos más tiempo que las versiones habituales. En su interior se encuentra el característico corazón líquido, envuelto en una fina corteza ligeramente crujiente que solo cede al morderla. Se elaboran a base de goma arábiga, por lo que están totalmente libres de gelatina. Quien conozca el cuberdón como el neuzeke de Gante reencontrará aquí el sabor auténtico, en la forma que tenía originalmente.