El regaliz inglés es un surtido de dulces de regaliz semiblandos de distintos colores y formas. La idea procede de la tradición británica, donde el regaliz no se ofrece como un dulce único sino como una mezcla: capas de regaliz alternadas con capas de azúcar de colores, en cubos, redondos y rollitos. Así, una misma bolsa ofrece cada vez una combinación distinta de regaliz y azúcar, lo que suaviza el conjunto frente al regaliz puro. Es un clásico que funciona tanto con los niños como con los aficionados, precisamente porque la variedad mantiene accesible el sabor a regaliz.
