Los palitos de canela son caramelos duros marrones con sabor a canela, en forma de palito de unos tres centímetros. Son la contrapartida más firme de nuestros cojines de canela: el mismo sabor cálido y especiado, pero en una forma que se disuelve más despacio y en la que una sola pieza dura más. Su forma alargada también los hace cómodos de llevar. La canela es uno de esos sabores sin término medio: quien la aprecia la busca a propósito, lo que convierte a este dulce en un segmento pequeño pero fiel.