Los mini corazones de fresa son pequeñas gominolas blandas rosadas con forma de corazón y sabor a fresa, acabadas con una capa de azúcar. El tamaño pequeño es deliberado: se usan sobre todo para decorar tartas y postres y como dulce esparcido en mesas de fiesta, donde piezas mayores resultarían demasiado pesadas. El sabor a fresa es dulce y redondo, sin la acidez de la frambuesa. Junto con nuestros corazones de piña blancos y de frambuesa rojos forman un trío que suele pedirse junto para combinar colores.
