Las tizas escolares son dulces de regaliz semiblandos en blanco y negro, imitados hasta parecer tizas de verdad. El parecido es toda la gracia: es una golosina que podrías meter en un estuche sin que nadie lo notara. Bajo ese disfraz hay un sabor clásico a regaliz con una mordida semiblanda, de modo que el sabor aparece enseguida. Las tizas escolares pertenecen a los dulces que se compran primero por su aspecto, lo que gusta a los niños y a quien busca algo divertido para una fiesta.
