Los caramelos de miel son caramelos duros dorados con sabor a miel, en forma de bola. El sabor a miel es cálido y redondo, sin la agudeza de un caramelo de fruta o de menta, lo que hace que se perciban como suaves y reconfortantes. Como la masa de azúcar se cuece a alta temperatura, la bola se disuelve despacio y el sabor permanece mucho tiempo. Los caramelos de miel se vendían tradicionalmente sobre todo en la estación fría, y eso sigue notándose hoy en la demanda. Su color dorado los hace reconocibles al instante en un bol variado.
