Las pastillas pectorales son gomas duras marrones con un sabor ligeramente medicinal y dulce, en forma de rombo y globo. Son dulces con historia: antaño se llevaban a las minas, donde debían suavizar la garganta en el aire polvoriento. Ese origen funcional explica el sabor herbal, casi de botica, claramente distinto de los dulces de fruta y menta de nuestra gama. La goma firme se disuelve despacio, por lo que el efecto perdura. Para conocer la cultura dulcera belga tradicional, es uno de los productos más elocuentes.
