El caramelo de mantequilla, conocido en dialecto gantés como vuile taluur, toma su nombre de su aspecto: vuile taluur significa literalmente plato sucio, en referencia al caramelo vertido de forma irregular. Es uno de esos productos en los que el nombre forma parte de la historia tanto como el sabor. El caramelo es blando y cremoso, con la nota mantecosa plena que solo aporta la mantequilla auténtica. Contiene lácteos y, por tanto, no es vegano.
