Los fondants de menta son cuadraditos de color azul verdoso claro con sabor a menta, pensados para fundirse en la lengua en lugar de masticarse. Ahí está la diferencia con nuestros otros dulces de menta: el fondant se deshace despacio y libera la menta poco a poco, sin la firmeza de un caramelo cocido. La textura es más suave que la de la mayoría de nuestras gomas, lo que los hace agradables después de una comida o con el café. Se elaboran con goma arábiga en lugar de gelatina.
