Las lenguas de gato son galletas finas y crujientes con la forma alargada que les da nombre. Ligeras y frágiles, acompañan por excelencia una copa de champán o de espumoso, donde su estructura quebradiza contrasta con las burbujas de la copa. Eso es justo lo que las destina al aperitivo o al final de una comida, más que al café. Un clásico de la repostería francesa, elaborado desde hace siglos con una forma casi idéntica.
Peso neto: 100 g
Alérgenos: Gluten, huevos y leche
