Las parisiennes son pequeñas gominolas blandas en forma de bolita con sabores de fruta, acabadas con una capa de azúcar. Es uno de los grandes clásicos de la confitería flamenca: un dulce elaborado desde hace generaciones con la misma forma y tamaño, presente en casi todas las bolsas variadas. El tamaño pequeño invita a tomar varias seguidas, y la capa de azúcar aporta un contraste granulado con el centro blando. Cada color corresponde a un sabor de fruta.
